La cultura del trabajo y la privación de libertad

Ferrín, Carlos E

Supervisor(es): Folle Chavannes, María Ana

Resumen:

El presente trabajo realiza un corte transversal de la sociedad uruguaya y occidental sobre finales del S. XX y los primeros lustros del subsiguiente. Que ha sucedido y que sucede con aquellas personas privadas de libertad (en adelante ppl) que por disposición judicial van a la cárcel, donde depondrán el impulso y el pensamiento que los llevó a delinquir, restableciendo el orden y la dinámica social de las buenas costumbres. Históricamente en el siglo XVII el encierro en solitario aislamiento era el dispositivo a través del cual el individuo alcanzaría un nivel de insight moralizante. En los tiempos que corren el énfasis en materia de tratamiento pasó a ser el trabajo, buscando entre otros efectos la profilaxis del delito, en los llamados centros de rehabilitación. Dicha virtud (el trabajo) es consagrada como un derecho fundamental, tal cual lo establece la Ley en la Constitución de la República para todos sus ciudadanos. La cárcel que estimula el hábito del trabajo va a cumplir una doble función: disminuir el ocio y el hacinamiento en los centros de reclusión ya que requiere para su puesta en marcha, romper el claustro que confina a un número x de ppl en una celda que permanece cerrada. Por lo menos durante las horas que dura la actividad. La rehabilitación supone luego de este proceso no sólo el florecimiento de una fuerza productiva para la sociedad de consumo actual, sino también dotar de herramientas a las ppl para su reinserción social.

Detalles Bibliográficos
2016
TRABAJO
PRESOS
Español
Universidad de la República
COLIBRI
http://hdl.handle.net/20.500.12008/7995
Acceso abierto
Licencia Creative Common Atribución – No Comercial – Sin Derivadas (CC - By-NC-ND)
Resumen:
Sumario:El presente trabajo realiza un corte transversal de la sociedad uruguaya y occidental sobre finales del S. XX y los primeros lustros del subsiguiente. Que ha sucedido y que sucede con aquellas personas privadas de libertad (en adelante ppl) que por disposición judicial van a la cárcel, donde depondrán el impulso y el pensamiento que los llevó a delinquir, restableciendo el orden y la dinámica social de las buenas costumbres. Históricamente en el siglo XVII el encierro en solitario aislamiento era el dispositivo a través del cual el individuo alcanzaría un nivel de insight moralizante. En los tiempos que corren el énfasis en materia de tratamiento pasó a ser el trabajo, buscando entre otros efectos la profilaxis del delito, en los llamados centros de rehabilitación. Dicha virtud (el trabajo) es consagrada como un derecho fundamental, tal cual lo establece la Ley en la Constitución de la República para todos sus ciudadanos. La cárcel que estimula el hábito del trabajo va a cumplir una doble función: disminuir el ocio y el hacinamiento en los centros de reclusión ya que requiere para su puesta en marcha, romper el claustro que confina a un número x de ppl en una celda que permanece cerrada. Por lo menos durante las horas que dura la actividad. La rehabilitación supone luego de este proceso no sólo el florecimiento de una fuerza productiva para la sociedad de consumo actual, sino también dotar de herramientas a las ppl para su reinserción social.